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viernes, 18 de marzo de 2011

Los Principales Orishas Parte III: Changó, Osún, Ochún, Babalú-Ayé

Compartiremos el capítulo Los principales orishas del libro de Pablo López y Marcia G. Nielsen:Santería. Yoruba y cubana. Esta es la continuación de; Los Principales Orishas Parte I: Elegguá y Yemayá y Los Principales Orishas Parte II: Oggún, Ibeyis, Agayú, Ochosí


Changó

Es uno de los más conocidos gracias a que se menciona en muchas canciones, mitos y leyendas que reflejan su importancia entre los cubanos principalmente.

Ayuda a triunfar sobre todos los enemigos.

Se le puede invocar los viernes y el cuarto día de cada mes.

Quienes adoran el baile no pueden prescindir de su cobijo, y para invocarlo lo hace acostados boca abajo y con las manos muy juntas al cuerpo.

Su principal cualidad es la de la adivinación.

Protege contra accidentes donde hay fuego, y también libera la tención de suicidarse.

Su imagen es impactante pues lleva en medio de la cabeza un hacha como símbolo de guerra.

Orisha de la justicia, la danza, la fuerza viril, los truenos, los rayos y el fuego.

Se recibe como Orisha tutelar.

Su símbolo principal es el oché (muñeco tallado en cedro), cuya cabeza tiene una hacha bípeda.

Tiene como receptáculo una batea de madera, preferentemente de cedro con tapa.

Sus atributos principales son seis herramientas en cedro que pueden ser hachas, espadas, tambores, una corona, una copa, un sable y una maraca.

Su número vibratorio es el 6 y sus múltiplos, aunque algunos le adjudican el 4.

Vibra con el rojo y el blanco.

Sus elekes se confeccionan alternando cuentas rojas y blancas.

Su comida predilecta son tortitas de harina de maíz, leche, plátanos verdes, vino tinto, maíz tostado, cebada y alpiste.

Se le sacrifican carneros, gallos, codornices, tortugas de ríos y palomas.

Sus ewes son platanillo, cedro, álamo, zarzaparrilla, caña de azúcar, cebolla, laurel, mamey, piñón, ruda, tomate, palma, hierba buena y trébol.



Osún

Esta divinidad cuida la cabeza de sus creyentes.

Siempre está al lado de Elegguá.

Avisa a los santeros cuando el peligro está cerca.

Su nombre significa “color” o “pintura”.

Se le celebra el 24 de junio, al menos en algunas partes de Cuba.

Es el orisha vigilante y guardián del creyente.

Representa la verticalidad del ser humano sobre la tierra, por ningún motivo debe acostarse su representación, ni tumbarse mientras su poseer permanezca vivo; si el que lo posee fallece, Osún se tumba y debe ir con su dueño.

Cuando Osún se tambalea o se cae solo, es porque su dueño está siendo presa de una brujería.

Mensajero de Obbatalá y Olofi.

Su receptáculo es una copa de plomo, en cuyo interior se haya la carga secreta, la punta de dicha copa es rematada por un gallo.


Su color es blanco por excelencia, pero también representa todos los colores, porque Osún es también color.

Su número vibratorio es el 8 y sus múltiplos.

Se le ofrenda manteca de cacao, cascarilla y aguardiente.

Se le sacrifican principalmente palomas, pero nunca gallo o pollo.

No se le hacen collares.

Algunos de sus ewes son caña santa, adormidera, romerillo, siempreviva, albahaca, rompesaragüey, verdolaga, aguacate, guayaba, ceiba, álamo y ciruela.



Ochún

Orisha del agua dulce, dueña del río que lleva su nombre, de la sensualidad y la sexualidad femenina, fertilidad, el amor y el cobre (remplazo en la actualidad por el oro).

Se recibe como orisha tutelas.

Es la diosa del amor, aún cuando se trate de relaciones prohibidas; de ahí se deriva su gran popularidad entre gente de todas las clases sociales.

Es considerada el símbolo del matrimonio.

Los metales preciosos, preferentemente de color amarillo, están bajo su dominio. Entre sus ropas es común hallar prendas de color amarillo, las cuales llevan un rombo a la altura del vientre.

Se cree que se le puede encontrar paseando entre las montañas.

Protege de enfermedades en los genitales y salva de hemorragias.

Su receptáculo es una sopera de cerámica de color amarillo.

Lo que no debe faltar en su altar son un sol, una mano de caracoles, espejos, peines, aros, peces, abanicos, plumas de pavo real, corazones, caracoles, conchas, pañuelos y estrellas.

Su número vibratorio es el 5 y sus múltiplos.

Se le representa con el color amarillo en todas sus tonalidades.

Sus elekes más tradicionales se confeccionan intercambiando cinco cuentas amarillas, un ámbar y cinco doradas.

Se le ofrenda su comida predilecta hecha a base de camarones (gambas), acelga, cebolla, pimiento morrón, lechuga escarola, aceite de oliva, vino blanco y seco, huevo, miel de abeja, arroz amarillo, tamales y dulces de todo tipo.

Se le sacrifican chivo capón, gallinas y palomas.

Sus ewes son anís, añil, calabaza, espinaca, canela, girasol, lechuga, acelga, mando, manzanilla, perejil, vetiver, geranio, melón, chayote y grosella.



Babalú-Ayé

Entro todos los santos yorubas no hay otro más humilde queBabalú-Ayé, quizás por eso se le suele identificar con San Lázaro. Para ofrendarlo puede ser suficiente un pan y agua de coco.

Es importante aclarar que durante los rituales donde se le adora no se usa agua común, sino agua de coco.

Su representación no es elegante, sino todo lo contrario; puede causar cierto desagrado o temor pues aparece cubierto de llagas, las cuales simbolizan las enfermedades contagiosas.

Una de sus leyendas dice que aprendió a amar a sus semejantes luego de haber muerto y regresado a la vida.

Es el orisha de la lepra, la viruela, las enfermedades venéreas y, en general, de las pestes y la miseria.

Su receptáculo es una freidera plana grande y se cubre con una jícara o tabla semicircular que lleva en su parte superior un orificio que recibe los sacrificios.

En su altar no deben faltar un par de perritos, un par de muletas y una campana triangular de madera.

Su número vibratoria es el 17 y sus múltiplos.

Vibra con el morado obispo.

Sus elekes se confeccionan de cuentas blancas con una raya finita azul, otros los confeccionan intercalando cuentas rojas y negras.

Se le ofrenda maíz tostado, mazorcas de maíz asadas, pan quemado, agua de coco, vino seco, ajo desgranado, pescado ahumado, cocos verdes y cebolla.

Se le inmolan chivo con barba, gallina de guinea, gallo y paloma.

Sus ewes son cundiamor, sargazo, alacrancillo, epazote, piñón, albahaca, zarzaparrilla, chirimoya e incienso.



Los Principales Orishas Parte I: Elegguá y Yemayá

Los Principales Orishas Parte II: Oggún, Ibeyis, Agayú, Ochosí



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martes, 28 de septiembre de 2010

Diccionario Santero

“Durante varios siglos, los pueblos conquistadores que se enfrentaron al mundo africano menospreciaron sus creencias e incluso su dignidad como seres humanos. Sin embargo, la fe de los pueblos es más resistente que la propia carne, y se trasladó con los esclavos hacia el Nuevo Mundo.

Y hoy en día es conocida como la Regla de Ocha, la Santería, una religión profunda enraizada en los principios más puros y hermosos de un universo en pleno crecimiento.

Pero todo su planteamiento teológico, y sus rituales están en lengua yoruba, en lucumí, en lengua sin escritura, de tradición oral, transmitida de padres a hijos. Por eso, con el paso del tiempo, muchas de las palabras al ser transcritas o pronunciadas han ido teniendo modificaciones propias de una lengua viva.

Natividad Freites nos ofrece un trabajo invalorable y útil de reconstrucción del vocabulario utilizado en la Santería, sistematizando los términos y su significado en una obra de gran importancia para la comprensión total de los rituales, patakíes y las tradiciones santeras.”



En su introducción al Diccionario Santero, Natividad Freites expresa:

La Santería es una religión con su propia visión de la creación del mundo y sus divinidades creadoras, Olodumare, Olofi, Obatalá; con sus divinidades benefactoras, los orichas; con la recopilación de una tradición que se manifiesta a través de sus patakis; con su visión del mundo material e inmaterial; con sus nociones específicas del bien y el mal: con su conjunto de prácticas rituales, con su respeto a los antepasados, con su creencia en la verdad de los oráculos, y en la fuerza de los ebbós.

Este Diccionario aspira apoyar en su indagación a todos aquellos que se han acercado a esta religión con la intención honesta de conocerla y el compromiso ineludible de respetarla.


Diccionario Santero u otros libros de la colección Secretos de la Santería, disponibles en nuestro espacio de SANTERÍA MILAGROSA.



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jueves, 23 de septiembre de 2010

Medicinas del monte para el alma y el cuerpo

Sobre la Santería, nos cuenta Héctor Izaguirre -en otros de sus libros pertenecientes a la colección Secretos de la Santería- trajo de África un conocimiento ancestral relacionado con la salud y la vida. Somos una continuidad de la naturaleza y del monte; por eso debemos vivir en perfecta armonía para alcanzar un continuo equilibrio. Se trata del uso de las plantas, la medicina herbolaria, sumatoria de la experiencia de millares de hombres y mujeres en la búsqueda del equilibrio natural. Para la Santería, la medicina vegetal es, además, una herramienta para avanzar hacia la sanación integral del ser. La vida no es del hombre, expresa Izaguirre, sino de su creador. Su uso, aprovechamiento y cultivo son la gran responsabilidad de los seres.

Héctor Izaguirre se adentra en las fórmulas traídas por los padres africanos y aumentados por los habitantes del continente americano. La tradición africana, por su profunda vinculación con la naturaleza, ha producido toda una vivencia experimental frente al reino vegetal. Su cultura está conectada con la tierra, no separa al hombre de su medio, sino más bien profundiza esa fusión, para evitar la dicotomía destructora.

En la introducción de Medicinas del monte, Izaguirre contrasta las medicinas llamadas hoy día como alternativas, la medicinas del monte, con los medicamentos desarrollados por la cultura occidental que en muchos casos tiene efectos secundarios nocivos para la salud. Expresa este hecho citando a un proverbio chino: “los médicos inyectan drogas que no conocen bien en cuerpos que conocen aún menos”.

Izaguirre entiende que la humanidad ha roto su vínculo con la naturaleza, estableciendo un desequilibrio entre todos los seres de los diferentes reinos de la existencia. Para restablecer ese vínculo, propone mirar al viejo culto Yoruba dado que ofrece una oportunidad histórica. La Santería, por razones del medio ambiente, desarrolló todo una teoría sobre el reino vegetal. Por ello, es necesaria la reaparición del hijo de Eyiogbe Temuco, pero no para derrotar al osicha Aroni, sino más bien para vencer a una cultura desarrollada a espaldas de las leyes de la vida.



Para la curación de enfermedades, afirma, así como para que nuestro sistema orgánico alcance su plenitud, es preciso el uso de los poderes de las plantas. Incluso, es importante prestar atención al hecho de cortar la planta que no debe ser realizado de forma mecánica. Más bien, es conectarse con las corrientes de la vida, donde el verbo interviene con todo su poder. El hijo de Eyiogbe Temuco cantaba y bailaba mientras recogía las hierbas. Ese procedimiento tenía una finalidad mágica que le otorgaba a las plantas un poder especial, fundamentado en la interrelación hombre-naturaleza.

Medicinas del monte, ofrece las alternativas y remedios para los problemas del alma y del cuerpo.

Cuando revisamos los medicamentos naturales de la Santería –continúa Izaguirre- penetramos en una dimensión novedosa, donde podemos descubrir remedios destinados, tanto a los daños del cuerpo como a las alteraciones anímicas. La tradición africana transmitió con absoluta precisión las terapias del monte, capaces de organizar la conducta psíquica de los hombres.


Plantas para la cura del alma

Abrojo

Abrojo terrestre

Acana

Aceitunillo

Adormidera

Agracejo

Agüedita

Aguinaldo blanco

Aguinaldo morado

Ají

Álamo

Albahaca

Almendro

Aroma uña de gato

Baria

Bayate

Bejuco de cruz

Bejuco madrina

Bejuco sabanero

Bledo

Cabima

Café

Caimito

Caobiya

Cayajabo

Cayaya

Yua

Zarza blanca

Artemisilla

Ayua

Bejuco perdiz

Bibona

Cabo de hacha

Cagadilla de gallina

Caguaso

Cairel

Calabaza

Canela de monte

Canutillo

Caña de azúcar

Chichicate

Ñame

Paraíso

Peregrena

Perejil

Quita maldición

Romero

Rompezaragüey

Ruda

Sabe lección

Sensitica

Cigüaraya

Tengüe

Vetiver



Tipos de Palos

Palo amargo

Palo batalla

Palo blanco

Palo bobo

Palo bomba

Palo bronco

Palo caballero

Palo cachimba

Palo café

Palo caja

Palo cambia voz o cambia camino

Palo ceniza o humo de sabana

Palo clavo

Palo cochino

Palo chinche

Palo diablo

Palo guitarra

Palo hacha

Palo hediondo

Palo jeringa

Palo jicotea

Palo malambo

Palo manga sayas

Palo moro

Palo mulato

Palo negro

Palo Ramón

Palo rompehuesos

Palo santo

Palo tengüe

Palo tocino

Palo torcido

Palo verraco


Tipos de Bejuco

Bejuco alcanfor

Bejuco amargo

Bejuco angarilla

Bejuco batalla

Bejuco borrococo

Bejuco carabalí

Bejuco carey

Bejuco colorado

Bejuco de conchita

Bejuco de corrales

Bejuco de cruz

Bejuco de Cuba

Bejuco de fideos

Bejuco de indio

Bejuco de jaiba

Bejuco de purgación

Bejuco de la virgen

Bejuco garañón

Bejuco jicotea

Bejuco guaco

Bejuco guaraná

Bejuco guauro

Bejuco jimagua

Bejuco lechero

Bejuco leñatero

Bejuco lombriz

Bejuco madrina

Bejuco parra

Bejuco pelador

Bejuco pendola

Bejuco perdiz

Bejuco sabanero

Bejuco San Pedro

Bejuco tortuga

Bejuco uvi

Bejuco uvi macho

Bejuco verdajo

Bejuco verraco

Bejuco zarzuela



Tipos de Hierbas

Hierba bruja

Hierba buena

Hierba caimán

Hierba don Carlos

Hierba de Guinea

Hierba de plata

Hierba de Santa Bárbara

Hierba de sapo

Hierba de parral

Hierba de la niña

Hierba de la sangre

Hierba de la vieja

Hierba diez del día

Hierba hedionda

Hierba incienso de Guinea

Hierba jicotea

Hierba jurubana

Hierba lechosa

Hierbaluisa

Hierba maravedi

Hierba mora

Hierba mulata

Hierba rabo de ratón


Montes para afecciones cardíacas

Azucena

Bastón de San Juan

Ajonjolí

Aguinaldo blanco

Caña fístula

Bejuco borrococo

Hierba de plata


Montes para afecciones del hígado

Bejuco péndula

Güira cimarrona

Sábila (Aloe vera)

Ruibarbo

Verbena

Pimienta china

Acebo de sierra

Culantrillo de pozo

Mamoncillo

Tamarindo


Montes para afecciones estomacales

Bejuco parra

Grosella

Achicoria

Albahaca

Albahaca morada

Albahaca anisada


Para dolencias femeninas

Abrojo amarillo

Agalla de costa

Almorejo

Anís

Azafrán

Calaguala

Jasmín de tierra

Mejorana


Para dolencias masculinas

Atipola

Bejuco garañón

Calaguala

Chichicate

Guaguasi

Sabina


Para dolencias de la infancia

Piñon de pito

Ayua

Hoja menuda

Almacigo

Almendro

Apasote

Calalu

Cordoban

Cuajani


Los usos de cada planta, hierba, palo, bejuco se encuentran explicados y detallados en Medicinas del monte para el alma y el cuerpo.


Si te interesa Medicinas del monte u otros libros de la colección Secretos de la Santería también de la autoría de Héctor Izaguirre; llama, escribe, acércate a nuestro espacio de SANTERÍA MILAGROSA.



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